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21 ene 2011

GENOCIDIO EN ARGENTINA: 24 DE MARZO DE 1976

El autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional” se inició el 24 de marzo de 1976, cuando una junta militar integrada por los tres comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas derrocó al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, y que nuestro país recuerda como el último golpe de estado de nuestra historia.

Pero…… ¿qué es un Golpe de Estado?

Un Golpe de Estado es la usurpación ilegal y violenta del poder de una nación que tiene como consecuencia un cambio de gobierno. Es llevado a cabo por una persona o minoría de ellas perfectamente organizada que actúa de acuerdo a un plan trazado previamente con minuciosidad, con rapidez y eficacia para lograr el fin perseguido. Los participantes suelen tener control sobre elementos estratégicos de las fuerzas armadas y de la policía y, para asegurar el triunfo de su acción, intentan hacerse con el de los medios de comunicación.

¿Y quién gobierna?

Los gobiernos surgidos de un Golpe de Estado se denominan mayoritariamente dictaduras y están a cargo de un dictador que son aquellos, gobernantes que han asumido de una forma absoluta todo el poder del Estado, incumpliendo el sistema democrático de representación.

Entonces ¿Qué pasó en nuestro país el 24 de marzo de 1976?

Como dijimos anteriormente los militares argentinos, o mejor dicho, un sector de ellos, atacaron nuestro sistema democrático y desataron la represión más feroz de nuestra historia, violando sistemáticamente los derechos humanos con el fin de imponer profundas y drásticas transformaciones en la economía, la sociedad, la política y la cultura argentina.

¿Por qué lo hicieron?

Es cierto que el país no estaba bien. Había inflación, crisis sindical, violencia y una sensación de ingobernabilidad absolutamente real. Pero lo que se iniciaba esa fatídica madrugada sería peor. Asumía el control del país una Junta de Comandantes en Jefe integrada por el teniente general Jorge Rafael Videla, el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier Orlando Agosti.

Esta etapa significó, entre otras cosas, disolución de los partidos políticos y del Congreso, anulación de la libertad de prensa y expresión, reemplazo de la Corte Suprema de Justicia, supresión de toda actividad política y sindical, entrega económica. Y, fundamentalmente, muerte para todos aquellos que no acataran las órdenes de los dictadores.

Comenzaba el mayor genocidio de la historia nacional. El terrorismo de Estado ocupaba los sillones. El plan de exterminio estaba en marcha. La Argentina, los argentinos, nunca más serían los mismos.

11 sept 2010

FEIZ DÍA DEL MAESTRO

El 14 o 15 de febrero de 1811 nació en San Juan de la Frontera, Faustino Valentín Sarmiento, que fue apodado Domingo por sus padres, por ser el Santo Domingo patrono de la familia.
Sus padres eran prósperos dueños de tierras que sufrieron el empobrecimiento repentino provocado por la Revolución de Mayo de 1810.
De niño recibió su primera y única instrucción escolar en la Escuela de la Patria. Se entregó con tal entusiasmo, que repentinamente demostró ser el mejor estudiante. Así nació la leyenda del aplicado alumno que no faltó ni un sólo día a clase en los ocho años que duró su aprendizaje.
Sus padres hicieron lo posible para que Sarmiento continuara sus estudios en Córdoba, en el Colegio de Monserrat, pero, según Leopoldo Lugones, sus escasos recursos económicos impidieron su inscripción.
La educación inicial de la Escuela de la Patria ya le quedaba chica, se aburría, y comenzaba a ausentarse sin la autorización de sus padres. Así formó una banda de muchachos que se entretenía enfrentándose a pedradas con otras pandillas juveniles.
Luego de varios conflictos familiares, José de Oro, un tío de Sarmiento, le ofreció fundar una escuela en San Luis. Así, a los quince años, comenzaba su carrera como maestro, impartiendo enseñanza básica a muchachos mayores de veinte años.
Más tarde se apartó de su tío y comenzó su preparación autodidacta.
En Recuerdos de Provincia escribía:
"Yo me sentía Franklin; ¿y por qué no? Era yo pobrísimo como él, y dándome maña y siguiendo sus huellas, podía un día llegar a formarme como él, y hacerme un lugar en las letras y en la política americana."
Su idea se hizo realidad. Se convirtió en presidente y un gran representante de la literatura nacional.
Como primer mandatario, Sarmiento pudo extender a toda la nación su política educativa y científica, comenzando de manera sistemática la formación profesional de maestros.
Apenas asumió como presidente dijo:
"Vamos a constituir la democracia pura, y para esto no cuento solo con los maestros, sino con toda esa juventud que forma una generación entera y que me ayudará en la obra".
Señaló como objetivo de su gobierno "hacer de toda la República una escuela".
Aunque algunas cuestiones no gratas de su biografía nos queden en la memoria, no hay que olvida, que el legado que nos dejó el 11 de septiembre de 1888, es la herramienta más importante del progreso de los pueblos:
LA EDUCACIÓN PÚBLICA.

Fuente: Grandes Biografías de los 200 años. Clarín. 2010.

Foto 1: Domingo F. Sarmiento.
Foto 2: Escuela Normal de Chivilcoy. Domingo F. Sarmiento. Vsta desde el interior, el busto a Sarmiento.
Extraída de http://www.skyscraperlife.com/

28 ago 2010

EL AVIÓN NEGRO ATERRIZÓ DE EMERGENCIA

El “Avión Negro” que según el imaginario popular traería nuevamente a Perón a la presidencia por tercera vez, seguramente “aterrizó” de emergencia por las turbulencias sociales y políticas que nuestro país venía sufriendo por más de una década de luchas populares y represión militar.
Durante la primera y segunda presidencia del General Perón se habían creado las condiciones propicias para que los sectores populares, y especialmente los obreros, tomaran conciencia de clase y comenzaran a crear un “nosotros” frente a un “ellos” que la dirigencia política alimentaba desde arriba y que era su sustento más poderoso en la permanencia por el poder.
Las condiciones laborales de pleno empleo, la seguridad social, los servicios de salud, jubilaciones, salarios dignos, creados por las Industrialización por Sustitución de Importaciones no parecían indicar los fenómenos que se avecinaban en la década siguiente: los reiterados golpes de Estado y el estallido social.
La clase obrera fuertemente arraigada en una tradición de organización sindical muy poderosa, en estrecha relación con el poder político de turno, había logrado cercar todo intento de violación de los derechos de los trabajadores que se movilizaban para dar apoyo a un gobierno que los protegía y que les aseguraba un buen pasar.
Sin embargo esto iba acompañado de una coyuntura económica ideal que había creado la Crisis del 30 y la posterior recuperación por medio de la instalación en gran parte del mundo de Estados Benefactores copiados de los modelos Keynesianos y adaptados al contexto Latinoamericano. Perón supo sacar jugo de esta necesidad de desarrollo por medio de la instalación de industrias básicas aprovechando la mano de obra y el mercado existente.
Además de la cuestión económica favorable para que la clase obrera se desarrollara, el presidente utilizó y aprovechó al máximo su oratoria para crear una serie de ideas y símbolos que iban a repercutir en gran magnitud en los acontecimientos futuros.
El obrero ganó la calle durante los años 60 y 70, pero a lo largo de estos años fue modificando su forma de pensar, su intervención en los asuntos públicos, de acuerdo a la relación que se generaba con el gobierno de turno. En algunos momentos se eligió la mera Resistencia desde el sindicato o la fábrica, en otros momentos debieron sufrir la proscripción del partido que representaba a la mayoría de ellos, por momento sufrió la violencia y fueron violentos al mismo tiempo, por momentos se levantaron consignas de Revolución, y en algunos casos se eligió la vía política para generar un espacio en donde luchar por sus derechos.
Sin embargo, los obreros no eran los únicos que habían decidido revelarse con el nuevo gobierno surgido ilegalmente durante el Golpe del 55. La Iglesia, los jóvenes estudiantes, intelectuales, entre otros comenzaban a asomar en la escena política.
La cuestión social comenzó a complicarse luego de que la Guerra de Corea acabara, y con ella la generación de divisas del sector primario-exportador que servía para trasladar recursos financieros al sector industrial.
Las garras del imperialismo norteamericano fue una presión constante sobre nuestro país que reiteradamente y en forma sostenida debía aplicar medidas económicas ortodoxas de ajuste, reducción de salarios y del gasto público.
Acumulación y la redistribución del ingreso, características del gobierno peronista llegaban a su fin y el Populismo, en nuestro país, también. Se abría de esta manera paso a políticas del “garrote” y la represión, acompañado de la militarización del grupo que tomaba el poder decididamente por medio del quebranto de las normas legales y constitucionales.
Comenzaba la politización de sectores claves para los acontecimientos futuros: la Iglesia con su característico Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo, loas militares nacionalistas, los jóvenes estudiantes y universitarios, obreros, intelectuales, etc. Todos ellos actuaron con distinta fuerza según los vaivenes del contexto nacional e internacional, pero siempre estuvieron presentes en los asuntos más dramáticos de nuestra sociedad.
Cordobazo, Rosariazo, Viborazo, ERP, Montoneros, FAL, Sindicalismo, SMATA, SITRAM, SITRAC, Revolución fueron palabras que sonaron fuerte durante las décadas del 60 y del 70 luego de que Perón fuera derrocado, y con él, proscripta su ideología (aunque nunca estuvo muerta). Los hechos del 69 que desembocaron en el Cordobazo demostraron que la idea de la clase obrera, la “patria socialista” o las diversas versiones que adoptó el movimiento popular seguía fuerte y continuaba con ímpetu luchando contra el “enemigo”.
Este enemigo se asociaba con todo lo que era ajeno a las clases sociales menos favorecidas, como el Imperialismo, las empresas Multinacionales, el Autoritarismo, la Dictadura, entre otros tantos demonios existentes y creados por una sociedad que no estaba dispuesta a quedarse de brazos cruzados mientras veían como se avasallaba todo lo conseguido en la década del 40 y del 50.
Tal vez, el Desarrollismo, la idea más coherente desde el punto de vista económico e histórico de fines de los años 1950 y principios de los años 1960 no logró el éxito esperado por su escaso apoyo que el peronismo le fue retirando, y el pueblo mismo, cuando se veían cada vez más cerca los tentáculos del vecino del Norte, Estados Unidos, elementos que llevaron a levantar muchas voces contra el modelo económico propuesto.
Esta compleja red de relaciones y situaciones políticas, sociales, económicas y culturales crearon las condiciones complejas que llevaron al Golpe más terrible sufrido por los argentinos en 1976. Esta sociedad que ya no era la de 20 años atrás generó nuevos actores sociales y nuevas realidades que marcan un antes y un después.
Luego del Golpe de 1976 ya no fue el obrero, la clase trabajadora, el asalariado quien ganaba la calle y hacía gala de su trayectoria sindicalista, políticas y de haber participado de recurrentes manifestaciones callejeras. Ahora, el desocupado quien lentamente iba aglutinando a amplios sectores de la sociedad ganaba terreno. Pasaron muchos años para que la gente, el pueblo, volviera a tomar confianza en la vía política de participación, y tal vez nunca lo hizo.
La caída del régimen militar fue producto de errores propios de la tecnocracia castrense más que por presión externa o popular. La vuelta a la democracia en 1983 demostró que es imposible sostener un régimen electo sin el consenso de la mayoría de la población.
El neoliberalismo de los 90 volvió a hundir al pueblo y los desocupados seguían estirando una larga cadena que venía de los 70.
Pero hubo un día que el pueblo dijo basta, se terminó, el poder recae sobre el pueblo cuando un gobierno está muerto. Las jornadas de diciembre de 2001 fueron un claro ejemplo de la conciencia social de las clases medias y bajas avasalladas durante tantos años por un régimen económico y político deplorable.
En diciembre de 2001 no cambió el modelo económico, pero la sociedad ya no era la misma, una larga tradición del sistema liberal capitalista había imbuido a la población de sus beneficios cortoplacistas y había construido los símbolos necesarios para que la patria socialista nunca más vuelva a sonar en el eco popular. El Neoliberalismo siguió haciendo lo suyo, la corrupción otro tanto, y el faccionalismo político otro poco.
Pero si hay algo que ya no volvió a ser como antes, es que el obrero dejó de existir en la agenda política, porque ahora quien preocupa es el desocupado.

Imagen: Regreso de Juan Domingo Perón en 1972. En la foto junto a Rucci.

15 ago 2010

LA GENERACIÓN DEL 80 - D.F. SARMIENTO

"La vida del campo, pues, ha desenvuelto en el gaucho, las facultades físicas, sin ninguna de las de la inteligencia. Su carácter moral se resiente de su hábito de triunfar de los obstáculos y del poder de la naturaleza: es fuerte, altivo, enérgico. Sin ninguna instrucción, sin necesitarla tampoco, sin medios de subsistencia, como sin necesidades, es feliz en medio de su pobreza y de sus privaciones, que no son tales para el que nunca conoció mayores goces..."

D.F. Sarmiento. Facundo, 1845.

Fuente: Historia. Argentina, América Latina y el mundo (desde 1770 hasta nuestros días). Nuevamente Santillana.

LA GENERACIÓN DEL 80 - JOSÉ HERNÁNDEZ

"...Esta es la única República sudamericana que recibe la inmigración europea en ese alto grado. ¿Por qué? Porque encuentra en nuestro país lo que ninguna República le ofrece. Encuentra un territorio fértil, un clima benigno, una producción valiosa, una legislación liberal, un erario generoso, una índole como es la índole argentina que no tiene grandes preocupaciones, ni tiene fanatismos religiosos arraigados, ni esa resistencia nativa contra el extranjero tan común en otras partes...".

José Hernández. 1880
Fuente: Historia. Argentina, América Latina y el mundo (desde 1770 hasta nuestros días). Nuevamente Santillana.

14 ago 2010

JOSÉ DE SAN MARTÍN: PADRE DE LA PATRIA

José Francisco de San Martín y Matorras nació el 25 de febrero de 1778 en la reducción de Nuestra Señora de los Reyes Magos de Yapeyú, actual provincia de Corrientes, a la vera del Río Uruguay.
Su padre, Juan de San Martín había llegado a esta ciudad en 1764, desde España, luego de servir durante 17 años a los Reales Ejércitos. En 1781, cuando José de San Martín tenía 3 años se trasladaron a Buenos Aires, pero en 1785 el Rey Carlos III ordenó que su padre, Juan, partiera hacia el estado mayor de Málaga, donde no logró hacer mayor carrera.
Sin embargo, sus hijos varones fueron militares y uno a uno ingresaron en los ejércitos del rey.
En 1789, año en el que el mundo dejó paso a las ideas de “Igualdad, Libertad y Fraternidad”, el 9 de julio, José de San Martín se incorporó como cadete en el Regimiento de Infantería de Línea 20 de Murcia. Tenía apenas 11 años cuando empezó la carrera militar. En la Batalla de Orán tuvo su bautismo de fuego, a los 13 años, donde sufrió por varios días el fuego graneado, el hambre y el insomnio.
En 1812 llegó a Buenos Aires, acompañado de ilustres colaboradores como Carlos de Alvear y José Zapiola. Pero no sólo venía acompañado de hombres, sino también de ideas. Éstas fueron los cimientos de nuestra amada Patria y la de muchos pueblos de Sudamérica. Como integrante de la Logia Lautaro “se propusieron trabajar con sistema y plan en la Independencia de América y su felicidad, obrando con honor y procediendo con justicia”, según contaba Zapiola en alguna oportunidad.
Su obra más reconocida, el Cruce de los Andes, no podría haberse logrado sin el convencimiento de que allí se estaba gestando el futuro de algo grandioso. No solo puso en riesgo la vida de muchos jóvenes (muchos de ellos murieron en el campo de batalla), la economía de muchas familias y de las provincias, sino también arriesgó su vida al exponerse con su salud quebrantada por los avatares de la vida a una acción de semejante talla.
Mitre distinguía dos tipos de héroes militares. Por un lado, los sanos y robustos para sobrellevar las fatigas y dar a los soldados el ejemplo de la fortaleza en el peligro. Por otro, los que se sobreponen sobre su físico por la energía de su espíritu. A esta raza heroica, concluye, pertenecía San Martín.
Ricardo Rojas en El Santo de la Espada realiza una excelente descripción sobre el carácter de San Martín cuando expresa:
“Hay en San Martín una gloria mayor que la de haberse medido con la montaña y con el mar, o que la de haber vencido a Napoleón, destrozando así el imperio secular de los reyes en el Nuevo Mundo, Esa otra gloria más grande es la virtud, excepcional en un guerrero, de haber sabido vencerse a sí mismo, haber renunciado a los ascensos, loas honores y los premios del triunfo en todos los lugares en que venció; haber domado de tal modo su carne que no tuvo la fruición del mando, ni la del dinero, ni de la lujuria como la tuvieron tantos otros vencedores militares; haber sabido sobreponerse a la adversidad cuando se eclipsó su estrella, coronando su vida en el destierro, en la soledad y en la pobreza, con el caritativo silencio de los más puros maestros espirituales. Para llegar a esto último necesitó perdonar injurias y supo perdonarlas, acaso más que por amor a los hombres, por amor a su América, la tierra entre cuyas pasiones primitivas él fue un luminoso hijo del sol. Siete días después de Maipú, San Martín tuvo otro de esos gestos magnánimos, frecuentes en su vida. Osorio, al fugar, había dejado la valija de su correspondencia secreta, que cayó en poder de O´Brien, y éste la entregó cerrada a su jefe. Esa valija guardaba cartas de espías y traidores que avisaban desde Santiago a los realistas los movimientos de los patriotas. San Martín pudo utilizarlas como cabeza de proceso y motivos de venganza; pero optó por quemar esos documentos. El 12 de abril se dirigió con el fiel O´Brien a un rancho de El Salto, en las afueras de la capital, y allá, sin testigos imprudentes, mandó encender una fogata, en la cual fue arrojando, con su propia mano, aquellos papeles de infamia. San Martín, sentado en una tosca silla, a la sombra de un árbol y con el paisaje de los Andes en torno, veía la llama roja retorcerse en el aire, mientras las cartas quedaban convertidas en cenizas y sepultadas en ellas los nombres de los que traicionaron. En aquel sitio, O´Brien construyó, años después, una cabaña de recreo, en la que conservó la silla de San Martín con un letrero en que rememoraba aquel gesto de bondad. Sobrellevó enfermedades, trabajos, pobrezas, ingratitudes y calumnias con impresionante resignación. De entre esos fuegos salió purificado como los metales más nobles, y en ello consistió su santidad. Renunció a sueldos, ascensos, mandos, premios y honores. Le regaló Chile diez mil pesos, y él los donó para una biblioteca pública; le regaló una chacra, y destinó sus frutos a costear un vacunador y un hospital de mujeres. A su capataz de Los Barriales, ordenábale desde Europa, siendo él pobre, dar de comer a los pobres del lugar con las cosechas de la finca. En el campo de Maipú, abrazó al vencido general Osorio; en la cárcel de San Luis quitó él mismo las cadenas a un prisionero realista; en la conferencia de Puchauca brindó por la reconciliación con España. Tal es la virtud de este santo laico.”
San Martín, nuestro Padre, el Padre de la Patria, nos daría en estos momentos, como le dio a su hija, estos consejos o Máximas:

• Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican.
• Inspirar amor a la verdad y odio a la mentira.
• Inspirar confianza y amistad, pero uniendo el respeto.
• Estimular la caridad con los pobres.
• Respetar la propiedad ajena.
• Guardar los secretos.
• Inspirar sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones.
• Manifestar dulzura con los criados, pobres y viejos.
• Hablar poco y preciso.
• Acostumbrarnos a estar formal en la mesa.
• Amor al aseo y desprecio al lujo.
• Inspirar amor a la Patria y a la Libertad.

Un 17 de agosto, pero de 1850 se fue para siempre físicamente sabiendo que ya nada podía hacer por estas tierras y sus habitantes más que dejar el espíritu de lucha para que las futuras generaciones sigan peleando por lo que quieren:

"Igualdad, Libertad, Fraternidad".

Foto Monumento a San Martín. Plaza San Martín. Buenos Aires. http://filatina.wordpress.com

9 jul 2010

HISTORIA CLÍNICA DE VIDA DE SAN MARTÍN

Hoy 9 de julio recordamos al Padre de la Patria y su esfuerzo por liberar a los pueblos de Sudamérica del yugo español.
Mitre, en el segundo tomo de “Historia de San Martín y de Emancipación Sudamericana” habla de dos tipos de héroes militares. Por un lado, los sanos y robustos para sobrellevar las fatigas y dar a los soldados el ejemplo de la fortaleza en el peligro. Por otro, los que se sobreponen sobre su físico por la energía de su espíritu. A esta raza heroica, concluye, pertenecía San Martín.
Admiración y respeto.

Resumen de la Historia Clínica de vida de San Martín

Antecedentes.

  • No se registran antecedentes patológicos. No existen constancias que hagan referencia a enfermedades de la infancia.
  • En 1789, año de la Revolución Francesa, a los 11 años de edad, ingresó como cadete del Regimiento de Murcia, Málaga, España. Se supone que la admisión certifica gozar de buena salud.
  • A los 13 años presenció la batalla de Melilla, África. Su bautismo de fuego se produjo en la batalla de Orán, África, contra los moros, donde soportó hambre e insomnio.
  • Estuvo embarcado, durante 13 meses, en la guerra entre españoles e ingleses, sufriendo penurias y privaciones, con alimentación deficiente y condiciones higiénicas malas.

Heridas.

  • Herido en mano y tórax en Cubas, España, en ocasión de ser asaltado por cuatro bandoleros que le robaron los caudales que transportaba: 3.500 reales pertenecientes a su Regimiento. Tenía 24 años (1801).
  • Herido en el brazo izquierdo en la batalla de Albuera, España, en 1811.
  • En 1829, en Falmouth, Inglaterra, vuelca su carruaje y se hiere con un vidrio en el brazo izquierdo.

Contusiones.

  • Aplastamiento de una pierna, al caer y morir su caballo (450 kg) en el combate de San Lorenzo, en 1813.
  • Contusión o luxación de un hombro, presumiblemente el izquierdo, también en ese combate de San Lorenzo.

Procesos infecciosos

  • En Pisco, Perú, durante siete días, por reacción de sus hemorragias gastroduodenales o por paludismo (terciana) o por causa desconocida (1831).
  • Chavalongo (fiebre tifoidea) o gastroenteritis muy severa, de regreso en Chile, debiendo guardar cama durante dos meses, en la Finca El Conventillo, de O´Higgins, atendido por la madre y la hermana de éste, Rosita (1822).
  • Cólera el tor o gastroenteritis muy severa, en Europa (1832).
  • Afecciones respiratorias
  • Accesos de asma exalergénico. Según la clasificación de Rackerman de 1947. En España, en 1808; en Tucumán, en 1814; al regresar de la batalla de Chacabuco, dos días, en Uspallata, en 1817, y en alguna otra oportunidad. A principios del siglo 19 no se tenía idea de lo que era el asma. Los estudios científicos comenzaron un siglo después. Richet descubrió la anafilaxia en 1897, prosiguiendo con los aportes de Von Pirquet en 1905 y en las dos décadas siguientes con Metchnikoff y Ehrlich, hasta los trabajos de Jiménez Díaz que diferenció los procesos de asma (alérgica) y asmoide (no alérgica).

Reumatismo (?) y/o gota (?).

En la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, a los 39 años, por un ataque reumático nervioso tuvo dificultades para mantenerse a caballo. Los factores condicionantes fueron el frío, la fatiga, el cruce de Los Andes y las preocupaciones. Después de los ataques, a veces muy intensos, recuperaba la movilidad. No le dejaron deformidad alguna. Observaba reposo y buscaba alivio en estaciones termales, incluso en su exilio voluntario en Europa. Siete veces cruzó San Martín la cordillera. Una de ellas, el 14 de enero de 1820, a los 42 años, fue trasladado en camilla desde Cuyo hasta Cauquenes, en Chile, para tomar baños termales, acompañado por un batallón de 60 Granaderos. Hecho en que quizá se inspiró una famosa cueca. Alvarado y otros hablan de reumatismo. El único que menciona gota es su gran amigo, el general Guido. Según Ruiz Moreno, esta opinión es la acertada.

Patología digestiva.

  • Úlcera gastroduodenal, con gastralgias y hematemesis, desde Tucumán (1814) hasta su muerte (1850), durante 36 años. Por diagnóstico retrospectivo semiológico. “Los disgustos fueron las causas de sus crisis”, señaló Otero. Cruveilhier descubrió la entidad nosológica 15 años después del primer ataque hemorrágico. Los médicos de entonces no podían establecer el diagnóstico de lo desconocido. Quienes atendieron a San Martín en sus campañas americanas fueron Baltasar Tejerina, Mariano Vico, Cosme Argerich, Guillermo Colesberry, Juan Isidro Zapata y Juan Gilles.
  • Gastritis.
  • Estreñimiento.
  • Hemorroides gangrenadas y fistulizadas (1819). Relatado por carta al general Guido.

Manifestaciones nerviosas.

  • Insomnio.
  • Excitaciones nerviosas y convulsiones (por el estrés de su tren de vida y por las hemorragias de su úlcera).
  • Temblor en la mano derecha (1818). Manuel Belgrano le escribió: “No deje usted de galvanizarse”. Desapareció con el tiempo.

Cataratas.

Operado en París por Jules Sichal (1849). Sin anestesia y sin asepsia, conforme a la época. Con resultado pobre, según Dreyer. Con beneficios apreciables, según Méndez Trongé. Operadas con éxito, operación afortunada, señaló Galván Moreno. Sichel le prohibió la lectura, que le efectuaba luego su hija y su yerno, según Mitre.

Riesgos.

  • En Arjonilla, España, el Cazador Juan de Dios, humilde soldado del Regimiento de Húsares de Olivenza, murió al interponerse entre un atacante francés y el capitán San Martín.
  • En el combate de San Lorenzo, Bautista Baigorria, granadero puntano, traspasó con su lanza al soldado realista que se disponía atacar con su bayoneta al teniente coronel San Martín. Mientras el sargento correntino Juan Bautista Cabral, recibió dos heridas mortales, al desembarazar a su jefe del caballo muerto que le aprisionaba.

Causa probable de muerte.

Murió posiblemente por un shock hemorrágico de úlcera gastroduodenal. El frío glacial que sintió se debió a hipotensión por hipovolemia, con lucidez y plena conciencia de su situación gravísima. Instantes después, cuando la pérdida de sangre fue muy crítica, perdió el conocimiento y tuvo la convulsión, expresión de anemia y anoxia cerebral. Expiró el 17 de agosto de 1850, a las 15 horas. Tenía 72 años. Había nacido el 25 de febrero de 1777. Dícese que su reloj se detuvo a la misma hora de su muerte. Para su último médico, el Dr. Jardón, había preparado rapé pero... Al día siguiente, sus amigos, el encargado de negocios de Chile de apellido Rosales y Gerard, el propietario de la casa de Boulogne Sur Mer que alquilaba en un sector San Martín, notificaban ante la alcaldía del lugar su fallecimiento. Conforme la época, sin dejar constancia de causa de muerte, sin certificado médico y sin autopsia.

Terapéutica

Lo único que se sabe sobre el particular es que utilizó opio para el asma, opio para la gota, opio para la úlcera. Los efectos perniciosos hoy están demostrados, pero en ese entonces no existían otros recursos. Zapata le indujo al consumo de la droga. Guido y otros convivientes le aconsejaban su abandono. La jeringa no se conocía. Por vía oral los efectos deletéreos se reducen considerablemente. No sufrió adicción ni el deterioro de la dependencia. Recurrió también a las sanguijuelas y a los baños termales. Afortunadamente no le aplicaron los otros recursos de la época: los purgantes y las sangrías. 
Los médicos que estudiaron la patología de San Martín, quizá por ser alópatas, soslayaron un recurso terapéutico al que acudió el prócer. En una vitrina del Museo Histórico General José de San Martín, en Mendoza, se exhibe un botiquín homeopático de bolsillo, abierto, con sesenta tubitos que contenían glóbulos de la 6ta potencia centesimal, varios –casi vacíos- de belladona, brionia, bromiun, conium, ipeca, nux vómica, pulsatilla y spongia. Ángel Correas, prócer de la Independencia, se lo obsequió. Lo utilizó para él y sus soldados para el cruce de Los Andes. Y también acudió a estos recursos en Europa.

Fuente: http://www.cmpc.org.ar/datos/vernoticias.asp?id=430