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26 jun. 2010

Mujeres y militancia política según Graciela Rolandi

El I.S.F.D. Nº 6 de Chivilcoy, Unidad Académica a cargo de la Directora Bibiana Andreucci, en el salón de actos de la Escuela Normal realizó ayer, 25 de junio, un panel compuesto por el Dr. en Historia y Lic. en Sociología Héctor Recalde y la diputada provincial Graciela Rolandi (FpV–PJ), titular de la comisión de Derechos del Usuario y Consumidor de la Provincia.
La temática abordada planteó la cuestión social de la mujer durante los últimos cien años. También se presentó el libro "Señoras, Universitarias y mujeres. (1910-2010). La Cuestión Femenina entre el Centenario y el Bicentenario de la Revolución de Mayo". El compilador de la obra es el mencionado Recalde.

BIBIANA ANDREUCCI:

"El doctor en Historia Héctor Recalde es coordinador, editor del libro que recopila trabajos de especialistas de esta temática. La dinámica es que Recalde plantee los avances en la conquistas del mundo femenino y que luego ese marco teórico baje a lo concreto a través de la palabra de Graciela Rolandi que va a contar su experiencia como militante en la política local, provincial y nacional en los últimos años en la que le ha tocado actuar y su experiencia personal sobre los obstáculos que tiene la mujer en la cuestión de la participación política.
Este panel lo hacemos en primer lugar porque tenemos como objetivo institucional fomentar la participación de los jóvenes, entonces creemos que es una buena posibilidad poder contar con un investigador de esta problemática y con una militante.
La idea no es solamente educar, sino también educar en el compromiso. Por eso es que tratamos de abordar este tipo de temática porque a la educación se va con compromiso y sino, mejor directamente no ir. Por eso la idea de compartir los avances del género femenino y también saber cómo se vive desde dentro de la militancia."

GRACIELA ROLANDI:

Yo me recibí en esta escuela. Me casé tres años después, y hasta ahí no tengo nada de militante. Me separé, menos todavía. Pero en ese tiempo cae una tragedia muy grande sobre el país que es la Dictadura.
Cuando se habla de Oscuridad respecto a la Dictadura, cuando se habla de la negrura, es como quedarse en una habitación oscura cuando sos chiquito y tenés miedo. Miedo porque cualquier vida podía ser arrebatada.
El estado iba tomando, cortando vidas sin ningún problema, y era tanto ese miedo durante el período de Terror que les hablo, que realmente yo sentí, cualquiera podía ser. Eso sí, tenía un fundamento ideológico, porque podría decir que bueno, si yo no militaba, qué temor podría tener. Pero el Terror viene también cuando cualquiera pude ser.
Cuando decían que no importaba si un 30 o un 40 muriera siendo inocente porque era un margen relativamente escaso de error. Así vivimos unos años terribles.
También es cierto que había habido un gobierno democrático que había dejado a la Argentina bastante bien a pesar de quien fue la primer presidenta de los argentinos la había hecho salir, apurando los tiempos. Funden el país, crean una deuda externa muy grande y cuando ya todos se escapaba de la mano, no encontraron una mejor forma que un 2 de abril nos enteramos que habían invadido las Malvinas. Pero no con ese Ejército poderoso que se apropiaba delas vidas ajenas, que les sacaba los hijos de las panzas de sus mamás, sino con los chicos conscriptos de 18 años que no sabían manejar un fusil, no sabían nada. En realidad había algo que se llamaba Servicio Militar que uno lo podía hacer antes de empezar la carrera o podía pedir una prórroga, pero lo tenía que hacer después, como si lo fueran a alinear para marchar derechos por la vida. Pero en realidad era muy vejatorio este sistema. Terriblemente, acá - en Chivilcoy- murió un chico que fue a recibir esa instrucción militar y por barbaridades que le hicieron perdió la vida. Se lo devolvieron con 19 años muerto a los padres.
Uno va observando todo eso, esa injusticia, ese ejército tan poderoso que amenazaba libremente cualquier vida, pero manda chicos a pelear. Así murió en el General Belgrano, por ejemplo, 200 jujeños que en su vida habían visto un río. Se murieron en el mar. Entre tantos desaguisados, uno siente que no puede más y entonces toma un compromiso de vida para que se mantenga por los menos genéticamente el Nunca Más.
Yo decidí sin venir de un hogar peronista esta ideología que no sé si es mejor que la Radical o no. Pero yo creo que cuando uno se compromete con una fórmula o partido ya en el compromiso tácito está el querer hacer las cosas mejor. Tiene también su vocación de servicio y ya no importa si uno milita más o menos, es el compromiso de estar, dejar de lado algunas cosas nuestras para estar y servir a los demás.
Me acuerdo que un 17 de octubre en Laprida y Pintos se abre en 1982 la Unidad Básica, la primera, en época de la Dictadura. Ahí estábamos unos cuantos cantando la marcha peronista, pero los tiempos se habían apurado. Vivíamos hablando de política y después vino el advenimiento de la Democracia con el Doctor Alfonsín y permanentemente discutíamos cada uno su ideología, pero el momento llevaba a hablar por la necesidad que existía de hacerlo por todos esos años que estuvimos callados. Luego fui unos años Secretaria del Consejo Deliberante, nunca había habido una mujer secretaria del Consejo, luego me cayó la Diputación, también fui la primera Diputada por Chivilcoy que realmente es una gran honra para mi.
Siempre la política se vio como cosa de hombres. Nos agarra la Democracia y me acuerdo que teníamos un avance en nuestro partido que había quedado de los años 70 cuando vino el General por su tercera presidencia. Un 25 % para la clase política, otras para los trabajadores y las fuerzas sindicales, un 25 % para las mujeres y un 25 % para la juventud. Después la juventud con el paso del tiempo se fue dejando un poco de lado. No sé si en realidad también no faltó compromiso.
Uno tiene que olvidarse un poco para estar. Y no es estar, repartir los sobres, ir hablando con la gente. No, No. También está el servicio, la mano que se tiende y ver cómo se encuentra la solución que no siempre está en nosotros, sino que está entre nosotros siempre.
El las litas para las candidaturas el cupo femenino aparecía en los últimos suplentes, entonces no llegábamos nunca. En los años 90 se decide que realmente las mujer tiene que tener un lugar expectante a salir, debe estar dentro de los tres primeros. He tenido la suerte y la honra de haber sido en el 2007, en el tercer lugar, votada como diputada sabiendo que iba a entrar sí o sí.
Les vuelvo a decir que no importa el partido, sino el compromiso. Política es aquel que tiende la mano y ayuda. Política también se hace en educación. En realidad, todo es política. Todo lo que implique un compromiso. No puedo dejar de recordar a Cristina Kirchner y y comentar lo que le costó su lugar. Es cierto que les tenemos menos contemplación a las mujeres, por eso tuvo que lidiar con todo de arranque.
Desde 1982 hasta la fecha jamás dejé de estar militando, ni cuando éramos oposición, ni cuando éramos gobierno. Siempre ha sido una constante. Pero arrancó con aquello, con un compromiso de que Nunca Más va a volver a pasar lo que pasó. Yo quisiera que hagan lo que hagan comprométanse con ello, eso también es política.

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